El camino que va de la “rutina” a los “ritos”
La
rutina constituye una serie de movimientos “protocolares” que todos los
jugadores realizan antes de cada golpe. Desde el tee
de salida, cada jugador se coloca ante la bola de tal o de cual manera,
realizará una serie de movimientos sean estos los que sean, y todo esto lo
repetirá en cada salida y en cada golpe que realice a lo largo del recorrido.
Todo esto que se denomina “rutina” no consta solamente de una serie de
movimientos corporales, sino que en la mayoría de los casos también tiene una
cadena de actividades mentales que también forman parte de lo mismo.
La
rutina mental preparatoria para cada golpe debería cumplir con una serie de
objetivos o por lo menos con varios de ellos. Ante cada golpe se debería
alcanzar un grado de concentración y aislamiento de las circunstancias
exteriores y de los acontecimientos pasados. Cada golpe es una experiencia
única que debería ser experimentada como tal, y sin que los acontecimientos
pasados jugaran en su contra.
En
la mente se debería elaborar un plan de juego que tenga en cuenta el “objetivo”
de tiro correcto. No habría que tener pensamientos del tipo “no debo tirar la
bola fuera de límites”, sino centrarse en un pensamiento donde no exista la
cópula negativa. El cuerpo y la mente deberían estar lo suficientemente
relajadas para conseguir la sensación de un golpe bien ejecutado y la confianza
de que el mismo saldrá bien.
A
todos estos elementos deberían agregarse algunos ingredientes más, algunos de
los cuales son “imprescindibles”.
1)
El “plan de golpe” constituye uno de esos ingredientes. Se debe conocer siempre
cómo queremos que sea el golpe, la trayectoria y bote de la bola, y será ideal
que éste atienda a un plan de juego definido previamente. Ejemplo: Si tenemos
un golpe en dirección a una bandera difícil, y nuestro plan de juego es no
arriesgar en ese hoyo, deberemos tratar de visualizar un golpe al centro de
"green" esquivando el peligro.
2)
La elección del palo es otro de los ingredientes que debe estar de acuerdo con
el plan preestablecido. Luego que hemos realizado estos pasos deberíamos
colocarnos detrás de la bola, poder “ver” el golpe en la mente tal cual lo
hemos diseñado, y tener la percepción del mismo.
3)
En cuanto al objetivo, el mismo debería ser lo más preciso posible, y quizás lo
más pequeño posible. La alineación al objetivo constituye un ingrediente
“imprescindible”.
4)
El efectuar “swing” de prueba puede ser un elemento que contribuya a la
relajación, así como la realización de movimientos de balanceos, con el fin de
tener la sensación de “ritmo” y de “toque”. Finalmente tener la confianza que
daremos el golpe tal y cómo lo queremos.
El
Dr. Bob Rotella (preparador
deportivo especializado en golf encargado del aspecto mental de varios de los
jugadores del circuito americano), insiste mucho en que en ningún momento de la
rutina, así como en ninguno del partido, se debe pensar en ningún detalle
técnico del "swing". A buen seguro será lo más correcto, y para eso
están los campos de prácticas, pero hay veces en las que no hay más remedio.
Tratemos de quedarnos con el concepto de reducir al mínimo cualquier tentación
de pensar en los mecanismos.
Respecto
de los rituales, en mayor o en menor grado, se puede observar que casi todas
las personas los poseen, alguno en un grado que los convierte en neuróticos,
otros conformando parte de las actividades normales habituales. Además cada
ritual pertenece a un tipo de fantasía específica, la que, al mismo tiempo que
cubre la so...ene. Los rituales, del latín "ritus”=
camino recto, directo, costumbre, ceremonia, señalan un modo de mantener la
superstición. Los rituales podrán ser expresados de diferentes modos: los
tiempos, los colores, los utensilios, las vestimentas, los alimentos sagrados,
los sonidos, la música.
El
ritual tiene como condición que su realización impida la mala suerte o la
pérdida; por esto los rituales tienen carácter de perentorios. Hay que
realizarlos bajo pena de recibir un castigo. Por otro lado, los rituales al
servicio de determinadas supersticiones, son privados, personales y singulares.
Si bien hay muchos "tabúes" que compartimos en forma general los
seres humanos.
En
una encuesta realizada por el Dr. Psic. Jorge G. Garzarelli,
(http://psicodeporte.nu/colaboradores/jorge.html),
puede verse, no sólo que el 80% de los jugadores de golf entrevistados realizan
algún tipo de ritual antes o durante el partido, sino también la gran cantidad
de rituales existentes.
Los
rituales siguen formando parte del hombre contemporáneo ya que se encuentran
inscriptos dentro del inconsciente colectivo, como una forma de pensamiento que
fue útil en determinado momento. Durante el desarrollo mental este tipo de
pensamiento también se haya presente en algún momento de la vida infantil. La
presencia de los mismos en la vida adulta, cuando los mismos condicionan la
misma o en el caso que nos ocupa, forman parte de manera perentoria del juego,
pueden entorpecer el normal desarrollo
del mismo.