PSICO-GOLF
Página de aspectos psicológicos aplicados
al golf
Eugenio Cornide Cheda
EL GOLF ES UN JUEGO
Durante el desarrollo del ser humano como sujeto el juego ha ocupado
siempre un lugar importante. En la estructuración subjetiva el juego aparece
siempre como un elemento constante en la producción simbólica.
El juego y el jugar esta presente en el desarrollo de la humanidad desde
la prehistoria. También se encuentra presente en la prehistoria individual de
cada sujeto y el juego ocupa un espacio importante del tiempo en el niño.
El golf como juego sirve para desarrollar las capacidades simbólicas de
cada uno y poder expresar mediante el mismo los pensamientos y sentimientos.
En este desarrollo subjetivo una secuencia de juego analizada por Freud se vuelve protagonista. Se trata de un juego
desarrollado por un nieto del creador del psicoanálisis mediante el cual el
niño transformaba en juego un suceso desagradable (la ausencia de la madre). En
la situación el niño tenia un papel pasivo y mediante el juego lo transforma en
un papel activo.
El juego se inserta en una relación de dos, madre-niño, y supone la
llamada del niño y la respuesta del adulto en cuestión. Así el juego se
inscribe en un dialogo, es decir en la adquisición de un conocimiento simbólico
entre dos.
En golf el jugador estable un dialogo entre sí mismo y el campo con el
fin de alcanzar un objetivo. Para ello trata de utilizar una serie de
instrumentos (palos, bolas) mediante los cuales puede inscribir en su mente un
pensamiento que le permita superar los obstáculos que le pone el campo. Es por
esta razón que se debe primero realizar en la propia mente el proceso que nos
permita visualizar lo más claramente el golpe que deseamos.
Una de las razones por las que el golf resulta tan atractivo es porque
permite superar la frustración de alcanzar un objetivo que se encuentra a una
distancia tal, que si no contáramos con los instrumentos adecuados no podríamos
acceder al mismo. Pero también el golf es un excelente juego para poner a
prueba la propia capacidad de tolerar la frustración.